portada_televsyoutube-01

Youtube y la competencia con la televisión tradicional

6 Flares Twitter 0 Facebook 0 LinkedIn 6 Google+ 0 Email -- 6 Flares ×

Por Yago Hernández, Account Director

Nadie puede poner en duda que, si hablamos de plataformas o, incluso, simplemente de vídeo online, la primera imagen que viene a la cabeza es el logo de YouTube. Precisamente han sido ellos los que han declarado, hace apenas unos días, haber alcanzado la impactante cifra de 1.000 millones de horas mensuales de visualización de contenidos, dato que obviamente hace referencia a todo el planeta, pero igualmente imponente para una compañía que no para de sorprender.

Si en Febrero de 2015 iniciaba una estrategia destinada a liderar el mercado audiovisual infantil con el lanzamiento en EEUU de la  app YouTube Kids, que llegó a nuestro país en el pasado mes de Septiembre, hace unos meses puso en marcha YouTube Red, un servicio de suscripción de pago que permite, entre otras cosas, disfrutar de contenidos exentos de publicidad aunque, de momento, limitado a unos pocos mercados con resultados modestos. Finalmente, esta misma semana ha llegado la gran vuelta de tuerca al anunciar que en unos meses, de nuevo en el mercado norteamericano, tendrá lugar el lanzamiento de su servicio de televisión a la carta, YouTube TV que podríamos definir como un híbrido entre los productos ofrecidos por Netflix y Movistar TV en España.

Estos movimientos tienen como trasfondo un cambio profundo en la estrategia de captación de ingresos. Hasta ahora, la filial de Google ha seguido un planteamiento dicotómico en su argumentario de venta publicitaria; por un lado, promocionando la plataforma como una fórmula para obtener un alcance incremental al de la Televisión sobre diversos targets y, por otro, como una vía de escape a la saturación publicitaria del medio rey.

En la medida en que el consumo de contenidos de vídeo online se incrementa a pasos agigantados cada año, siendo España uno de los países que encabeza esta tendencia, parece razonable pensar que las plataformas online de contenidos audiovisuales (en plural, ya que YouTube, aun siendo el líder destacado, es sólo la punta del iceberg en el mundo del vídeo) sirven para alcanzar y conectar con una masa de gente a la que no podemos alcanzar a través de la televisión, incrementando de forma efectiva la cobertura sobre el público objetivo como ha quedado demostrado en diversos estudios hechos para clientes de OMD. Sin embargo, el segundo argumento, que relaciona la televisión con bloques interminables de anuncios (lo que no deja de ser cierto), se debilita en la medida en que cualquiera puede comprobar que el volumen de contenidos publicitarios con los que nos impactan en YouTube es casi tan numeroso como el de los propios contenidos de entretenimiento.

Con esta nueva estrategia, la plataforma pasa de competir por una parte del presupuesto publicitario digital a luchar cara a cara con la TV para llevarse la porción mayor de la tarta publicitaria total por un lado y, por otro, la obtención de ingresos directos mediante subscripciones.

En todo caso, más allá del debate que enfrenta al mundo offline con el digital (la lógica nos dice que seguirán conviviendo durante una larga temporada), de las especulaciones sobre cuánto tardará en digitalizarse totalmente la TV (en términos de consumo y de explotación publicitaria), lo interesante de esta nueva apuesta de los de San Bruno es que nos permite disponer de más opciones como consumidores, asumiendo que más operadores abaraten los precios, y, como publicistas, también nos abre un panorama más atractivo en la medida en que las plataformas de vídeo on demand amplían las posibilidades a la hora de plantear las estrategias de comunicación, tanto en la generación de contenidos como en la forma de ubicarlos.

6 Flares Twitter 0 Facebook 0 LinkedIn 6 Google+ 0 Email -- 6 Flares ×